Análisis
Dispositivos móviles en la educación

Dos especialistas guatemaltecos analizan actualidad y experiencias del aprendizaje móvil, y modelos educativos basados en el m-learning.

 

por Rocael Hernández y Miguel Morales (Universidad Galileo)

 

La aparición del Internet ha traído un cambio sustancial en las prácticas de todas las esferas de la sociedad, al modificar radicalmente muchas de las actividades cotidianas que realizábamos. Por ejemplo, pasamos del periódico impreso a la versión online, del radio transmisor a las estaciones de radio mundial, de los noticieros convencionales por televisión a los canales de noticias por internet, en donde hacen uso de medios de difusión como twitter y facebook, para hacer llegar la información de una forma inmediata.

 

Los dispositivos móviles, como el teléfono celular, las PDA (asistentes personales digitales) o Tablet-PC, son cada vez más comunes entre nuestra sociedad, sólo en Guatemala existen más de 17,000,000 de celulares. De 2008 a 2009 hubo un aumento en el crecimiento de la telefonía móvil del 15.78 % [1], esto convierte al celular en una mina de oro para operadoras y empresas que desean promocionarse.

 

¿Se imagina recibir en su teléfono móvil un mensaje con la oferta del día del supermercado o la promoción de su restaurante o tienda de electrónica favorita? Ya en algunas ocasiones lo recibe (aunque todavía son servicios rudimentarios, muchos no interactivos o no configurables).

 

En relación al aspecto educativo, el uso de estas tecnologías que están en todos lados, permite que una persona pueda acceder a contenidos, dentro del contexto en que ésta se pueda encontrar, para aprender, interiorizar o reforzar materias que fuera de este contexto podrían parecer irrelevantes. A la intersección de la educación en línea y los dispositivos móviles se le conoce como “aprendizaje móvil” (en inglés, m-Learning o mobile learning).

 

El m-Learning se refiere a los ambientes de aprendizaje basados en la tecnología móvil, destinados a mejorar e impulsar los procesos de enseñanza y aprendizaje.

 

En el e-Learning, “el término distancia implica un cambio geográfico entre donde residen los contenidos y el lugar en el que se toman, manteniendo siempre una conexión física entre ellos. En cambio, en el m-Learning el término distancia implica que la recuperación o el acceso al contenido puede hacerse en movimiento, sin importar el lugar y obteniendo un mayor provecho del tiempo disponible” [2].

 

Existen diversas definiciones de m-Learning. Kinshuk [3] lo define como la evolución del aprendizaje electrónico, como una tendencia producto de la propagación de los sistemas de comunicación actuales, mientras que Quinn [4] lo visualiza como la intersección entre computación móvil y aprendizaje electrónico, con accesibilidad a los recursos requeridos y soporte de aprendizaje efectivo.

 

El m-Learning ofrece flexibilidad, habilidad para organizarse, despierta el sentido de responsabilidad, apoya y estimula prácticas de enseñanza y aprendizaje, ya que desde una perspectiva pedagógica, según Chen [5], el m-Learning se presenta como un apoyo a los procesos educativos de carácter móvil, que necesiten de alta interactividad en el proceso de aprendizaje, con integración de contenidos y ubicuidad en actividades de aprendizaje.

 

Entre las principales ventajas que tienen los dispositivos móviles, respecto de los dispositivos de escritorio, está su portabilidad (dada por el tamaño y peso del dispositivo), autonomía (dada por la duración de la batería y la no indispensable necesidad de conectividad), ubicuidad y costo. Tal como lo menciona Hellers [6], las aplicaciones en m-Learning permiten capturar pensamientos e ideas en el momento que se presentan, al brindar nuevas alternativas para dar clases y aprender, es aquí donde se aprovecha el contexto donde se encuentra el alumno de m-Learning.

 

Hoy por hoy, el aprendizaje móvil (m-Learning) es el centro de múltiples investigaciones en diversas instituciones, algunos proyectos de investigación y desarrollo en Europa se puede consultar en el sitio web de MOBIlearn4.

 

Asimismo, cabe mencionar la iniciativa MobilED5 que comprende aplicaciones de audio-enciclopedia, servicios de información en audio (podcast), como la guía de turismo móvil y producción de videos e imágenes, que hacen parte de la estrategia de aprendizaje colaborativo. Entre otros proyectos relevantes que se pueden mencionar está, The MOBILearn Project, financiado con 6 millones de euros. Su objetivo principal fue la definición de modelos de soporte teóricos y validaciones empíricas para la efectiva enseñanza, aprendizaje, tutorías en ambientes móviles, diseño instruccional y desarrollo de contenidos e-Learning para aprendizaje móvil, así como el desarrollo de una arquitectura referencial, entre otras.
 
 

Estudio de los modelos educativos basados en los usos del móvil
 
 

El modelo educativo basado en el uso de dispositivos móviles se ha desarrollado desde hace varios años, sustentado en diferentes modelos de aprendizaje. En el caso del modelo de Shepherd [7], quien define tres usos del m-Learning:
El primero de ellos es como ayuda en la fase preparatoria, antes del aprendizaje utilizando los diagnósticos, al tomar en cuenta que se puede crear evaluaciones de diagnóstico y de esta manera conocer el estado inicial del alumno.
El segundo lo define como un método de apoyo al estudiante (en diferentes niveles del sistema educativo) como preparación para los exámenes y para repasar conocimientos, limitándolo únicamente al despliegue de contenido y siendo un repositorio de información,
El tercero lo define como práctica del aprendizaje, como aplicación a problemas del mundo real.

 

También consideramos importante remarcar la clasificación propuesta por Naismith [8], que brinda un marco de referencia de la teoría del aprendizaje para cada tipo de aplicación:
Conductual. Las aplicaciones de m-Learning se fundamentan en la representación de problemas donde la solución está dirigida por elementos que contribuyen un valor para la solución, a través de la presentación de material vía móvil, en donde se guía al alumno a una posible solución, adicionalmente se debe ofrecer retroalimentación.
Constructivista. El alumno construye su propio conocimiento sobre nuevas ideas y conocimientos previos, las aplicaciones móviles deben ofrecer esquemas de virtualización de contextos y brindar herramientas que permitan administrar dicho conocimiento, así como métodos de búsqueda de información relevante al problema planteado.
Situacional. Tiene mucha semejanza con el constructivista, sin embargo varían principalmente en que los escenarios presentados al alumno, no son simulados si no reales (aprendizaje basado en problemas). En ese sentido, las aplicaciones móviles deben ser capaces de detectar el contexto donde estén inmersos y presentar información adecuada, dependiendo de la situación, lugar o tiempo donde se encuentre el alumno. De esta manera permiten que el aprendizaje sea más vivencial y atractivo para el alumno, ya que lo coloca en la mayoría de las veces en una situación de toma de decisiones.
Colaborativo. Conduce las tecnologías móviles para brindar el aprendizaje a través de la interacción social, donde se resaltan los medios utilizados para comunicarse entre sí, hoy en día las redes sociales juegan un papel muy significativo. El aprendizaje colaborativo, ya sea por medio de un computador o un dispositivo móvil, nos señala que el aprendizaje no siempre vendrá del catedrático, sino que de algún compañero de clase.
Informal. Las aplicaciones móviles deben brindar rutas para adquirir el conocimiento en un esquema más libre, en donde las actividades no necesariamente dependen de un currículo que se debe completar, sino que de las experiencias se dan fuera del salón de clase. Dichas actividades son asistidas por los móviles a lo largo de un curso y no son de carácter obligatorio.
Asistido. La tecnología móvil toma un papel primordial en la coordinación del alumno y los recursos que se le proporcionan, ya que permiten medir el grado de avance en las prácticas realizadas o acceder a la información de un alumno para informar de su estatus en un curso específico, por poner un ejemplo. (Brindar soporte a las tareas del profesor y las acciones de los alumnos).

 

Como se puede apreciar, la aplicación de las tecnologías móviles en los diferentes modelos de aprendizaje puede variar mucho, al igual que el tipo de características en cada tipo. Sin embargo, no son excluyentes, ya que se pueden mezclar y alcanzar modelos mixtos que combinen lo mejor de cada tipo para crear uno más integral.

 

Finalmente, consideramos que a medida que la penetración de los Smartphones, el incremento de ancho de banda y conectividad disponible, el uso de los dispositivos móviles para el aprendizaje será una progresión natural, al obligar de esta manera más investigación sobre cómo utilizar los dispositivos móviles, como herramienta de comunicación para proporcionar apoyo en la educación.

 

Referencias
[1] Fuente de Información: SIT (Super Intendencia de Telecomunicaciones
[2] Aprender desde el celular o la Palm Top, Marcelo Fabián Beretta, elearning America Latina. Última visita: 18-01-10.
[3] Kinshuk (2003). Adaptive Mobile Learning Technologies. Última visita: 18-01-10.
[4] Quinn (2001). Get ready for m-learning. Training and Development, 20(2), 20-21
[5] Chen, Y.; Kao, T.; Sheu, J. y Chiang, Y. (2002). A Mobile Scaftolding-Aid-Based Bird-Watching Learning System. In M.Milrad, H. U. Hoppe and Kinshuk (Eds), IEEE International Workshop on Wireless and Mobile Technologies in Education (pp 15-22). Los Alamitos, USA: IEEE Computer Society
[6] Hellers, N. (2004). Aprendizaje portátil, la revolución que se viene. E-learning América Latina. Última visita: 18-01-10.
[7] Shepherd, C. (2001). M is for Maybe. Última visita: 18-01-10.
[8] Naismith, L. (2004). Literature review in mobile technologies and learning. NESTA Futurelab series, report 11. Bristol: NESTA Futurelab.